Yoga facial: recupera y mantiene la firmeza de tu rostro
Ejercitar nuestro cuerpo solo tiene ventajas, y lo mismo se puede decir de los músculos de la cara. Por ello, te proponemos que conozcas en qué consiste el yoga facial. Si estás pensando que se trata de una técnica solo para relajarte… ¡Te equivocas! Es un gran tratamiento para recuperar y mantener la firmeza de tu rostro, así como de evitar la aparición de arrugas. Te vas a convencer de todas sus ventajas y te va a faltar tiempo para probarlo.
El yoga facial, una revolucionaria rutina que convence a todos
No hay consenso sobre a quién debemos agradecer la aparición del yoga facial. De hecho, existen distintas escuelas y métodos, aunque sí parece que todos coinciden en reconocer Japón como el lugar de origen de esta técnica para tonificar los músculos faciales. Sin duda, algo tiene que tener, porque ha despertado el interés de distintas universidades y revistas, que han realizado estudios y publicado los datos contrastados de su eficacia.

Por supuesto, toda una cohorte de famosas se declaran fervientes seguidoras del yoga facial en cualquier rincón del mundo. Actrices como Gwyneth Paltrow, aristócratas como Meghan Markle o famosas como Jennifer López o la mismísima Madonna se han rendido a los beneficios de incluir estos sencillos ejercicios en su rutina diaria. En España contamos con dos pioneras en esta práctica, Diana Bordón y Ana Rosón, cuyos talleres y aportaciones han supuesto el gran despegue del yoga facial en nuestro país.
Pero, ¿qué se consigue con el yoga facial?
En principio, se trata de movilizar los cerca de 70 músculos que tenemos en la cara, para evitar que se acartonen y pierdan flexibilidad. Si lo piensas, es lo mismo que sucede con la recomendación de practicar algún tipo de deporte a nivel del resto del cuerpo. En el caso de la cara, las consecuencias de esa pérdida de elasticidad son muy claras y, lo que es peor, muy visibles: las temidas arrugas de expresión y la flacidez.
Además, el yoga facial tiene otro efecto beneficioso añadido: te ayuda a liberar estrés. Si ya eres practicante del yoga convencional, no hace falta convencerte de las mejoras que notas con tus clases a nivel de bienestar general y recuperación de un estado más tonificado y flexible. Por supuesto, con la consiguiente recuperación de tu capacidad de concentrarte y eliminación del estrés.

Sin embargo, el yoga no incluye ejercicios o posturas en los que trabajes específicamente la musculatura de la cara. Por eso es tan necesario el yoga facial, porque está pensado para movilizar esa zona concreta, con efectos directos sobre:
- – La activación del riego sanguíneo y las funciones metabólicas, algo que contribuye a restaurar la producción natural de colágeno de tu piel, que recupera un aspecto más terso y luminoso.
- – La prevención del descolgamiento de los tejidos.
- – La ralentización de la aparición de las arrugas y la reducción de las ya existentes.
- – La mejoría en papada y ojeras.
Si quieres empezar a practicar, estos son algunos ejercicios básicos

Una de las ventajas indudables del yoga facial es que está absolutamente al alcance de todo el mundo. Para comenzar, solo tienes que disponer de poco más de 10 minutos al día y un espejo. Además, tienes que olvidarte de ese idea trasnochada de que las personas que gesticulaban mucho eran más propensas a que les saliesen arrugas.
Si algo nos demuestra el yoga facial, es que a nuestro rostro le viene muy bien hacer gestos, porque los músculos se mantienen en mejor forma. Eso sí, hay que saber qué músculos mover y cómo hacerlo. Te proponemos algunos ejercicios básicos de yoga facial para que vayas poniendo tu cara a tono:
Ejercicios básicos:

- Zona de los ojos. Sin duda, una de las que más nos preocupa por las temidas patas de gallo y la caída de la mirada. Para combatir estos problemas, solo tienes que realizar un movimiento de ojos de izquierda a derecha y viceversa. Después, pasa a hacer ese movimiento de abajo arriba y al revés. Es imprescindible que tengas cuidado de no mover ninguna otra parte de tu cara.

- Frente. También es en esta zona donde más pronto se hace visible el paso del tiempo. En este caso, para impedir la aparición de arrugas horizontales en la frente, te ayudas de tus dedos, que utilizas para hacer un ligero movimiento hacia arriba de forma que tus ojos se abran. A continuación, levanta las cejas. Para las arrugas verticales de la frente, intenta fruncir el ceño, mientras ejerces resistencia con tus dedos.

- Mejillas y zona de los pómulos. Este ejercicio conviene que lo repitas unas diez veces para obtener los resultados más óptimos. Tienes que ejercer una presión con los labios hacia dentro de la boca. Entonces, colocas tus índices en las comisuras y realizas una pequeña presión hacia fuera y hacia dentro.
Estos son solo tres ejemplos para que compruebes lo sencillo que es practicar yoga facial; la tabla es mucho más completa y podrás ir progresando con el tiempo. Pero lo mejor es que tardarás únicamente un par de semanas en notar sus resultados. Hay quienes conocen a esta técnica con el sobrenombre de “yotox”. ¡Para que te hagas una idea de su efectividad como tratamiento rejuvenecedor!
Endospheres Therapy, el mejor amigo del yoga facial

Una vez más, Endospheres Therapy viene a ayudarte en tu apuesta por una belleza real. Nuestro tratamiento es el apoyo perfecto para potenciar los resultados que la práctica del yoga facial va a tener sobre tu rostro. Recuerda que Endospheres mejora la circulación y, sobre todo, se reduce de manera notable la contractura de los músculos faciales. Ten en cuenta que no hay nada artificioso ni invasivo en Endospheres que, además, es totalmente indoloro. El nuestro es un tratamiento que encaja a la perfección en un estilo de vida saludable.
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