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Rutina de belleza corporal: todo lo que debes saber
Año tras año aumenta la incidencia de casos de piel atópica. Por eso, es esencial detectarla y, actuar ante los primeros síntomas de piel atópica. Son muchas las medidas efectivas que puedes tomar y, la mayoría de ellas, tienen que ver con tus hábitos de vida e higiene. A continuación te mostramos toda la información que necesitas saber sobre esta condición dermatológica.

La dermatitis atópica es un problema que se manifiesta por un estado extremo de sequedad en la piel. A nivel médico, la explicación es que esta piel carece de los factores hidratantes naturales (aminoácidos). Por lo cual presenta dificultad para la creación de los lípidos que actúan de barrera protectora de la piel.
Aunque lo más habitual es que aparezca en la infancia y vaya desapareciendo con los años, lo cierto es que actualmente afecta a casi un 10% de la población adulta. Esta cronificación puede explicarse por razones externas (contaminación y exposición a otros agentes que dañan la piel) o internas, ligadas a una incorrecta alimentación y malos hábitos de higiene.
Como ocurre con cualquier otra enfermedad, los síntomas de la piel atópica varían en intensidad y frecuencia de unas personas a otras. Incluso, como ya hemos señalado, pueden incrementarse o decrecer en un mismo individuo durante las distintas etapas de su vida. Pero, sí se pueden establecer unos rasgos generales:

Los síntomas de la piel atópica pueden presentarse de forma más o menos permanente, aunque siempre se acentúan cuando se produce una crisis. El frío es uno de los detonantes de esos brotes, también la exposición a algún alérgeno, el exceso de sudoración o el estrés. Como consecuencia de la diversidad de factores que afectan a la aparición de los síntomas de la piel atópica es imprescindible tomar diferentes medidas como veremos a continuación.
Para frenar los síntomas de la piel atópica es imprescindible que se mejore el nivel de hidratación de la dermis. Pero, si realmente quieres prevenirlos o, al menos, reducir al mínimo sus molestias, es mucho lo que puedes hacer. Esta es una guía básica de rutinas para combatir los síntomas de la piel atópica:
Generalmente, el polen o el polvo afectan especialmente a las personas con piel atópica. Pero, otras veces es más un tema de alergia a determinados alimentos o estar en contacto con ciertas sustancias. Es muy importante que se diagnostique y concrete este origen alérgico.

Las zonas que se ven más afectadas son aquellas donde hay pliegues como codos, rodillas o cuello. Pero, también se manifiesta frecuentemente en las palmas de las manos y de los pies, en los labios y las comisuras de la boca o en las mejillas. Por eso, además de la hidratación general de todo el cuerpo, es conveniente que proporciones un extra en esas partes del cuerpo o rostro dónde el problema sea más persistente.

Reduce el tiempo que pasas debajo del agua (máximo 10 minutos) y la temperatura de la misma, el agua muy caliente empeora los síntomas de la piel atópica. Por supuesto, debes usar geles y champús específicos o, en su defecto, neutros. Tampoco te conviene usar esponjas o cepillos duros. Finalmente, seca tu piel completamente, pero con una toalla suave y sin frotar.
Por eso, es importante que, en la medida de lo posible, procures estar en ambientes con una temperatura moderada (unos 20º) y estable.

Es importante que no te abrigues en exceso, es mejor llevar prendas que te puedas poner o quitar fácilmente en función de la temperatura. Procura que la ropa que esté en contacto directo con tu piel sea de algodón o fibras naturales y muy suave al tacto, sin etiquetas o costuras que pueden provocarte irritaciones. Para irte a la cama, elige pijamas anchos y ligeros, mejor que te abrigues con un buen edredón
Acostúmbrate a comprar los productos que tienen ingredientes naturales y, por supuesto, descarta los que tengan en su composición algún elemento al que seas alérgico.

Si has comprobado que el estrés es una de las causas de tu piel atópica los ejercicios de relajación te ayudarán a prevenir y calmar los síntomas.
Evidentemente, la piel atópica es un problema dermatológico que debes afrontar siguiendo los consejos de tu médico, sobre todo, en los casos más severos. Pero, también has comprobado que tienes muchas formas de combatir la aparición de los síntomas de piel atópica modificando algunos de tus hábitos cotidianos. La mayoría tienen que ver con mejorar la hidratación, ya que la falta de humedad es su principal causa.

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