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Rutina de belleza corporal: todo lo que debes saber
Cuando hablamos de los cuidados básicos que hay que darle a la piel, siempre citamos como imprescindibles la limpieza, la hidratación y la nutrición. Pero, ¿sabes cuál es la diferencia entre hidratar y nutrir? Como consideramos que es una duda muy frecuente, te damos la claves para que sepas lo que debes hacer en cada caso.

Ante esta pregunta, la respuesta es un no contundente. No es lo mismo hidratar y nutrir. Para aclarar la diferencia entre ambos conceptos, lo mejor es que recurramos a sus definiciones respectivas. Te lo decimos de una manera muy sencilla y coloquial y, después, aportamos una información más científica.

Hidratar es dar de beber a la piel y nutrir es proporcionarle alimento. Seguro que con este planteamiento tan simple, ya tienes clara la diferencia entre hidratar y nutrir. Si consultas a un dermatólogo, su explicación es algo más compleja:
Realmente, hidratar es esencial siempre, en todo tipo de pieles y a cualquier edad. Cuando tienes un cutis sin problemas, para mantenerlo. Cuando comienzas a notar síntomas de sequedad, para frenarlos. Y cuando ya presentas señales de envejecimiento, todavía con mayor intensidad. Como ves, la hidratación es una necesidad constante de la piel, que a diario debe reponer su nivel óptimo de agua, para mantenerse sana y lucir su mejor aspecto. La pauta general es que, hasta los 30 años, lo que la piel necesita es más hidratación que nutrición. El gesto de ponerte una crema hidratante por la mañana debería ser suficiente para proporcionar el nivel de humedad adecuado.

Pero, hay épocas del año en las que la piel tiende a deshidratarse con mayor facilidad. El verano, por el exceso de sol, es uno de esos momentos más delicados. El viento, también, propicia que se reseque el cutis, así como pasar mucho tiempo en ambientes cerrados con aire caliente. En estos supuestos, es recomendable que aumentes la hidratación. Esta sería la propuesta de rutina de hidratación perfecta para esas situaciones, para pieles secas y para cutis maduros (a partir de los 50 años):


Salvo que presentes un problema de sequedad muy marcado, lo normal es que no necesites prestar mucha atención a la nutrición hasta que llegues a la treintena. Aun así, es muy beneficioso que nutras tu cutis lo antes posible. A diferencia de la hidratante, que se recomienda aplicar por la mañana, las cremas nutritivas son más efectivas si se ponen por la noche, sobre la piel limpia, para que actúen mientras estás durmiendo y aumenta la regeneración celular.

Es fácil distinguir una crema para hidratar de una nutritiva solo fijándote en la textura. Las hidratantes son más fluidas, mientras que las que nutren son más densas, porque contienen lípidos.
Te hemos proporcionado unas pautas generales, pero lo cierto es que en temas de belleza y salud, siempre hay que tener en cuenta las circunstancias personales de cada persona. Por un lado, está el tema del tipo de piel que tienes:

Pero, además, hay situaciones o etapas en los que, independientemente del tipo de cutis, este presenta un estado de deshidratación o desnutrición mayor. Son momentos en los que debes aplicar un tratamiento más intensivo. Estas son las señales de alerta en las que fijarte:

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