antiaging
Rutina de belleza corporal: todo lo que debes saber
Seguro que, a estas alturas del año, ya has leído todo lo que se ha publicado sobre cómo preparar la piel para el bronceado. Pero, ¿qué te parece la idea de prolongar tu moreno durante más tiempo? Con esta rutina de cuidados tras la exposición al sol que te proponemos, tu piel permanecerá más tiempo bronceada, a la vez que la cuidas y proteges.

Conviene ser muy claros con el punto de partida que hace tan importante la adopción de estas medidas específicas de cuidado tras la exposición al sol. Este principio pasa por recordar que el bronceado no deja de ser una respuesta natural ante una agresión a nuestra piel.
Sí, por mucho que disfrutes tomando el sol, tu piel está sufriendo. No solo por el sol, especialmente sus radiaciones UVB, agreden a la piel. Además, las altas temperaturas y ciertas sustancias que forman parte de nuestras jornadas de bronceado (cloro de piscinas, sal marina o algunos productos cosméticos) agravan la intensidad del problema.

Por supuesto, no estamos proponiendo que renuncies al bronceado, solo se trata de que seas consciente de lo importante que es el paso de la reparación tras la exposición al sol. Las prioridades de esos cuidados post-solares consisten básicamente en dos: calmar e hidratar la piel. Puedes conseguirlo con una rutina de belleza muy sencilla como la que te explicamos ahora.
Para cuidar tu piel tras el bronceado, solo necesitas llevar siempre contigo un aftersun, es decir, una crema hidratante adecuada con efecto regenerador y calmante. Para asegurarte de que es eficaz en su doble cometido opta por formulaciones a base de productos naturales, ricas en aloe vera o caléndula. Además que sean libres de alcoholes o aceites químicos.

También es importante que te fijes en la textura. Para las pieles secas, la mejor elección son las composiciones cremosas que la piel puede ir absorbiendo poco a poco. Mientras que las grasas se tratan más eficazmente con el formato de gel. Finalmente, en las pieles con un problema específico (atópicas, alérgicas, con acné…) debes aplicar una crema hidratante especial para cuidar esa patología.
Pero, lo verdaderamente esencial es que lo apliques justo cuando terminas con tu baño solar, nada más resguardarte bajo la sombrilla u otro espacio sombreado, acostúmbrate a darte esa capa de hidratación.

Ahora que ya sabes que la aplicación de aftersun debes realizarla justo en el lugar de exposición al sol, ¿quedan más cuidados que proporcionar a tu piel bronceada? Pues sí, también es clave lo que haces y lo que no haces al regresar a casa. En esta sencilla guía te resumimos esas medidas imprescindibles de cuidado de la piel tras tomar el sol:
Seguramente es lo primero que haces al regresar a casa, pasar por el agua para refrescarte y retirar los restos de una jornada de playa o piscina. Para empezar, a tu piel le sienta mejor una ducha breve que sumergirte en un baño prolongado. Aunque te sorprenda, mucho tiempo en la bañera tiene el efecto contrario al que buscas, no hidrata sino que deshidrata la dermis.

Y, la temperatura del agua, templada o todo lo fresquita que tu cuerpo aguante. Huye del agua muy caliente, porque reseca la piel y, además, hará que el bronceado desaparezca antes. Con el agua fría todo son ventajas, tanto por su efecto calmante en la piel, como porque cierra las cutículas de tu cabello, que también ha sufrido lo suyo con el sol.
Es probable que este punto te resulte algo chocante, ¿exfoliar no es añadir otra agresión a una piel sometida a los efectos del sol? Lo cierto es que no hablamos de exfoliaciones profundas, sino de un suave masaje en la ducha con un producto natural y no todos los días. Los exfoliantes más demandados en la actualidad son los llamados scrubs, elaborados con sales, azúcares, polvo de cáscara de frutos secos o, incluso, café. Muy cómodos y eficaces, es fácil fabricarlos en casa.

Conseguirás eliminar las células muertas e impurezas y aceleras el proceso de regeneración de la piel. Y, lejos de perder antes tu bronceado, con esta rutina se mantiene más tiempo y más bonito, ya que eliminas ese tono pardusco de la piel y lo sustituyes por un brillo y luminosidad impresionantes.
El método exclusivo de Microvibración Compresiva de Endospheres Therapy es el complemento ideal para potenciar esos cuidados a tu piel tras la exposición al sol. Una técnica inocua, apta para todas las dermis y todas las edades, que incide sobre el proceso natural de regeneración de la piel.

Si quieres saber más sobre sus beneficios, no dudes en acudir a tu centro Endospheres Therapy más para que nuestros expertos te asesoren en tu caso particular. ¡Te sorprenderá todo lo que puede hacer por tu piel!