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Rutina de belleza corporal: todo lo que debes saber
Durante los meses más calurosos, muchas personas experimentan una sensación constante de pesadez o hinchazón en las piernas. Esto no solo es molesto, sino que puede ser señal de mala circulación sanguínea, un problema común que afecta especialmente a mujeres y puede empeorar con el calor, la retención de líquidos y el sedentarismo.
Pero hay buenas noticias: gracias a los avances en tecnología estética, hoy es posible mejorar la circulación en piernas de forma efectiva, no invasiva y sin necesidad de cirugía.

La circulación deficiente en las extremidades inferiores es un problema muy común, especialmente entre las mujeres, y puede deberse a múltiples factores que afectan el correcto retorno de la sangre desde las piernas hacia el corazón.
Estos son los principales desencadenantes:
Pasar muchas horas sentado o de pie sin moverse limita la contracción muscular que ayuda a impulsar la sangre de vuelta al corazón. Esto favorece la acumulación de sangre y líquidos en las piernas, lo que provoca sensación de pesadez, hinchazón o calambres.
En verano, las altas temperaturas provocan la dilatación de los vasos sanguíneos, dificultando el retorno venoso. Por eso, muchas personas notan que sus piernas se hinchan más o se sienten más cansadas durante los meses calurosos.
La predisposición genética también influye: si tus padres o abuelos han sufrido problemas circulatorios, es probable que tú también tengas una mayor tendencia a padecerlos. Además, con el paso de los años, las venas pueden perder elasticidad, lo que dificulta su buen funcionamiento.

La acumulación de líquidos en los tejidos, conocida como edema, puede presionar los vasos sanguíneos y linfáticos, ralentizando la circulación y generando sensación de hinchazón o entumecimiento en las piernas y tobillos.
El exceso de peso ejerce presión adicional sobre el sistema circulatorio. Además, una dieta rica en sal, grasas saturadas o pobre en fibra y antioxidantes puede empeorar la circulación y favorecer la inflamación.
El embarazo, el uso de anticonceptivos o la menopausia pueden alterar el equilibrio hormonal y provocar una mayor retención de líquidos y debilidad en las paredes venosas, lo que aumenta el riesgo de mala circulación.

Los tratamientos estéticos avanzados, como Endospheres, han demostrado ser eficaces para estimular el sistema linfático y venoso, mejorando notablemente la circulación.
Tecnologías como la Microvibración Compresiva trabajan desde la superficie hasta las capas profundas de la piel, reactivando el flujo venoso y linfático. Esto ayuda a eliminar toxinas, reducir líquidos acumulados y oxigenar mejor los tejidos.
Desde la primera sesión, muchas personas sienten alivio en la pesadez de piernas. A medio plazo, se reduce la hinchazón, mejora el tono de la piel y disminuye visiblemente la apariencia de venas marcadas o pequeñas varices.
Lo mejor de estas tecnologías es que son no invasivas, indoloras y seguras. Se pueden realizar en cualquier época del año, incluso en verano, y no requieren tiempo de recuperación.

Además del tratamiento estético, puedes potenciar los resultados con estos hábitos:
Eleva las piernas unos minutos al día.
Hidrátate bien (especialmente en verano).
Camina al menos 30 minutos diarios.
Evita ropa muy ajustada.
Apuesta por una dieta rica en antioxidantes y baja en sal.
Si sufres de mala circulación en las piernas, los tratamientos estéticos con tecnología como Endospheres pueden ser la clave para recuperar el bienestar, la ligereza y la salud de tus piernas. Consulta con un centro especializado y comienza a notar la diferencia desde la primera sesión.