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Rutina de belleza corporal: todo lo que debes saber
¿Notas un exceso de inflamación en las piernas? Esa hinchazón anormal puede ser un linfedema, es decir, un exceso de acumulación de líquido linfático que es conveniente atajar ya desde sus primeros signos. La retención de líquidos, como se denomina coloquialmente, es molesta, antiestética y puede derivar en mayores problemas. Una vez más, la mejor intervención es la prevención. Conocer qué es, aprender a diferenciarlo y, sobre todo, repasar qué puedes hacer para evitarla es el objetivo de este artículo.

Es importante comenzar diferenciando bien a qué nos referimos cuando hablamos de linfedema. Sobre todo, cuando es tan fácil confundirlo con otro problema que se manifiesta también con los síntomas muy parecidos: el lipedema. Cuando hablamos de lipedema nos referimos a una inflamación causada por una dificultad para metabolizar las grasas. Sin embargo, el linfedema está íntimamente relacionado con la mala circulación y, como consecuencia, con las varices y flebitis.

Aunque la manifestación de ambos es muy similar a primera vista, un aumento de volumen o hinchazón de las piernas, hay tres diferencias significativas que te interesa conocer para identificar cuál de los dos es tu problema:
Como hemos señalado, la aparición del linfedema está ligada a un mal funcionamiento o una alteración del sistema linfático. En esta ocasión, no vamos a ocuparnos del linfedema ocasionado por la extirpación de ganglios o la radioterapia sino del que aparece como consecuencia de llevar un estilo de vida poco saludable.

La relación entre mala circulación y linfedema es estrecha y bidireccional, es decir, que se retroalimentan entre ellas. Por eso, todas las medidas que tomes para mejorar el riego sanguíneo, son efectivas para combatir los linfedemas. Entre tus principales enemigos: la sal. Además de acostumbrarte a enriquecer tus platos con otro tipo de especias (pimienta, ajo, mostaza, orégano…), evita comer ahumados, conservas, aceitunas y platos precocinados. En su lugar, aumenta el consumo de los vegetales y legumbres que sean ricos en potasio y bajos en sodio.
A continuación te aconsejamos 3 hábitos que te ayudarán a prevenir el linfedema:

Beber dos litros de agua es un clásico siempre entre nuestros consejos de vida saludable. Un truco para aumentar el consumo de agua es tomar infusiones. Además, las infusiones diuréticas como enebro, cola de caballo, jengibre y hoja de olivo son las mejores para el linfedema.

Si tienes un trabajo que implica muchas horas sentada frente al ordenador, te recomendamos que uses un escalón para reposar los pies. Pero, cuando te decimos que pongas las piernas en alto, en esta ocasión damos un paso más, de lo que hablamos es de tumbarte con la espalda en el suelo y las piernas apoyadas en una pared, haciendo un ángulo de 45º durante 10-15 minutos al día.

Es recomendable reducir el uso de prendas ajustadas y que te opriman. Igual que ocurre con los tacones y, ¡ojo! También con los zapatos absolutamente planos.
Probablemente, desconoces que existe un problema añadido cuando aparece un linfedema y es la propensión a sufrir infecciones o molestias en la piel. Es importante que tengas en cuenta y muy presente esta relación porque es muy habitual. No tiene nada de extraño si piensas que el sistema linfático es el que se ocupa de las defensas del organismo. Como consecuencia, ante cualquier pequeña herida en zonas donde hay un linfedema, las posibilidades de que se infecte son mayores. Así que, en el caso de hacerte una herida o corte, lo mejor es actuar inmediatamente:

No es un asunto preocupante, pero sí incómodo. Por eso, te aconsejamos que extremes tus cuidados de higiene de la piel, evitando el uso de jabones o cosméticos que puedan producirte irritaciones. Igual de importante es que seques tus piernas perfectamente y no te olvides de aplicar una buena crema nutritiva e hidratante después de cada ducha. Aprovecha para realizarte un masaje con efecto drenante, ejerciendo una cierta presión, de abajo hacia arriba.
Y, por supuesto, estos cuidados especiales en tu piel incluyen que la protejas del sol, en tu caso las quemaduras son más dolorosas y peligrosas que para quienes no tienen un linfedema.
Endospheres Therapy es un gran aliado para la prevención y tratamiento del linfedema. Gracias a su sistema de Microvibración Compresiva, que favorece la estimulación del sistema linfático, ataca el problema de raíz. Por ello sus beneficios y resultados son tan contundentes, ¡inmediatamente te olvidas de la pesadez de piernas!

Ahora que has iniciado una nueva etapa, más concienciada aún con la importancia de mejorar tu alimentación y adoptar hábitos de vida más saludables, solo te queda contactar con tu centro Endospheres más cercano para probar hasta qué punto te ayuda este innovador tratamiento 100% no invasivo contra el linfedema.